
Desde hace aproximadamente un año estoy trabajando en el instituto de gastronomía y enología de oriente (IGEO) allí e desempeñado diversas funciones, pero sin duda la que mas me ha causado satisfacción es la de instructor, eso de enseñar a otras personas lo que tu haces con pasión me gusto mucho, aparte de resultar un gran reto, ya que se debe tener mucha seguridad en lo sabes para atreverte a enseñarlo a otra persona, sobre todo en este momento que hay tantas contradicciones y confrontaciones entre la cocina clásica y la contemporánea (o creativa, vanguardista, molecular, etc. Como la quieran llamar) el hecho es que con la noticia de mis pasantias e decidido dejar la escuela ya que ciento que no estoy físicamente en forma para el reto que me espera y aparte ya hace algún tiempo que e venido sintiéndome algo frustrado gastronómicamente ya que por cuestiones geralquicas me e visto obligado a hacer y a enseñar cosas con las que estoy totalmente en desacuerdo. Bueno, mañana 25 de abril comienzo a trabajar como sous chef del restaurante Babilonia y ya siento ese frío sabroso en el estomago que te producen las expectativas de empezar algún proyecto, yo simplemente haré lo de siempre “trabajar intensamente” y seguir disfrutando de mi pasión por la cocina. Voy a extrañar mucho la escuela, no por ella como tal si no por su gente, los alumnos, mis ayudantes lesbia y maritza, y sin duda a dos personas que quiero mucho y que nunca olvidare la señora Rebeca Díaz y Freddy Muñoz a quienes quiero con el alma.













